27 julio 2017

CUMPLEAÑOS FUTUROS



¿Cómo serán mis cumpleaños
cuando sólo sea un doble asiento
en el Registro Civil?
Si es una pérdida de tiempo
conjugar el pretérito por inamovible,
cuánto más el futuro
por lo mucho que tiene de incierto.
No habrán regalos, ni tarta de manzana,
ni afirmaciones imposibles:
“Por ti no pasa el tiempo”.
Una cosa es segura: seré
un recuerdo que se debilita
en unos pocos muy cercanos,
como yo mismo he hecho
con aquellos que me dieron la vida.
Sin olvido la vida se hace incómoda
y quienes me siguen
también tienen derecho al olvido
y a vivir plenamente su presente.
Ya sé, sin una obra que pudiera rescatarme,
mis cumpleaños serán pavesas
agitadas por la pátina del tiempo.

26 julio 2017

HOY NO ES UN MIÉRCOLES CUALQUIERA



Hoy no es un miércoles
como todas las semanas en su mediatriz;
equidistante está el próximo
del pasado domingo.
En verano los días son más planos,
lasa mañana que se dilata
hacia un tardo atardecer.
Vacación es cambiar de residencia,
pero no de todos los hábitos;
los ruidos se hacen más intensos
porque, ¿qué sentido tiene pasarlo bien
si el vecindario no llega a enterarse?
Las ventanas abiertas
                        ─como las camisas─
y todo cuanto somos y hacemos
lo divulgamos en abierto.
¿Qué sentido tiene pasarlo bien
si no se vocea?
Hoy es miércoles y no hay mercado;
cambian las costumbres,
el ruido mecánico que me despertó
es el del cortacésped:
el jardinero está pluriempleado
y de aquí enlaza con otro jardín
─quizá no tan coqueto─
y a una hora menos intempestiva.
El sol es bronce bruñido
en la casi totalidad de los cuerpos,
con la salvedad de este ajado mío
que tiene querencia por las sombras.
Hoy es miércoles,
hoy es un miércoles cualquiera.

25 julio 2017

EL MISMO VERANO



Jornadas de lunas acortadas
y días alargados por el alba
y por el ocaso. Sol que hiere
e invita a la displicencia.

El veraneo del jubilado
se asemeja al del escolar,
aunque con serias divergentes
energías.

Hace tiempo yo era niño,
puedo ratificarlo en las piruetas de mis nietos,
en la somnolencia de la sobremesa
y en los hábitos que he vuelto a retomar;
también en el paisaje
y en lo apacible de las sombras,
en el sabor acidulado del gazpacho
y en el humo de las moragas;
en lo mayores que están
los compañeros del Instituto
con los que me veo
y en la merma de sus capacidades.

Hay hoy un verano tan palpitante
como lo fue ayer,
si bien me parece un derroche de energías.
Por fortuna me siento muy bien
                        ─sin entrar en detalles─
Pero ya no me apetecen las mismas cosas
y hasta las considero locuras.

Ayer y hoy el mismo verano
y unas apetencias en menguante.

24 julio 2017

CUANDO AMANECE



Cuando amanece,
el mar es un murmullo agitado de barcos
que regresan silenciosos buscando la lonja,
una procesión marítima
con el cortejo de centenares de gaviotas
que buscan los descartes
y también los descuidos:
es más fácil hurtar que pescar.

En el rebalaje, tres cañas enhiestas
fondean sus carnadas con paciente esperanza,
mientras un deportista insólito
corre por la arena con sus deportivas de marca
y la urgencia humedecida de sudor.

A lo lejos, tractores que tamizan las arenas
como quien se acicala
para vestir de punta en blanco.
Cuando amanece en Marbella,
despierta el letargo del pretérito,
de los bostezos lúdicos de la noche anterior
y se emperifolla para estrenar el nuevo día,
como novia que se engalana y enjoya.

23 julio 2017

HAY MOMENTOS



Hay momentos en los que la puerta de salida
se prefigura como una muerte dulce
por la que salir en paz
─sin dejar huellas─
olvidándose de las ecuaciones irresolubles.

Hay veces que se desdibuja
el color de la esperanza
y toda explicación es una maraña
que todavía enturbia más y más
el oscuro callejón por el que deambulamos.

Hay ocasiones en las que la ceguera
es una puerta atrancada,
un laberinto sin posible escape,
un túnel, un foso, un predominio de la noche
sobre el día,
como si el sol se negara a volver a caminar.

Hay momentos que todo lo posible
es una mano tendida
y esperar a que el sol salga de nuevo.

22 julio 2017

DESCANSO Y OCIO



Bajo un moral estéril,
sombra opaca,
brisa suave y un sol rabioso
fuera del entorno;
bajo los pies desnudos,
el tacto húmedo de la hierba
me conecta al seno materno de la tierra.
Un coro de grillos
entona sus cánticos acalorados
al otro lado del seto
y un grupo de niños irrumpe la paz
con sus juegos sonoros,
su algarabía, sus risas
y sus enfados y llantinas.
En este recinto no pasa nada más.
Bueno sí, unos pocos adultos
muestran sus curvaturas cremosas,
parapetados tras sus gafas de sol
y su conexión a las redes sociales.
Nadie se comunica con nadie.
Fuera de la irrealidad de esta isla,
a pocas millas náuticas,
un numeroso grupo humano
se juega la vida por salvarla,
mientras yo salvo la mía con descanso y ocio.

21 julio 2017

LA LUZ DEL SOL TRAZA BOSQUEJOS



La luz del sol traza bosquejos
que delinean sombras;
los edificios se recortan
y pronuncian con mayúsculas
la chimenea y el alero;
los álamos tintinean sus blanquiverde
como pudorosos de mostrarse
y el ciprés esconde su esbeltez al medio día
como queriendo disimular varias tallas;
el pino se proyecta armonioso
y ofrece un tapiz mullido de púas.

Tú, amada mía, compites con el sol
e iluminas mis paisajes recónditos
vistiéndolos de gala en días de diario.